¿Un accidente ocurrido antes de marcar la entrada o a pocos metros de la empresa debe considerarse necesariamente de origen común? La respuesta no depende únicamente del lugar donde ocurrió ni de si el trabajador ya había iniciado formalmente su jornada.
En la Sentencia SL852-2026, la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema de Justicia abordó precisamente este asunto y recordó que la protección del Sistema General de Riesgos Laborales no puede interpretarse de manera restrictiva.
El caso analizado involucró a un trabajador en Barranquilla que falleció tras ser golpeado por una cornisa cuando se encontraba en las inmediaciones del lugar donde debía prestar sus servicios. Su familia reclamó el reconocimiento de la pensión de sobrevivientes, pero el Tribunal Superior había descartado el origen laboral del accidente, entre otras razones, porque el trabajador todavía no había ingresado formalmente al sitio de trabajo.
La Corte dejó sin efecto esa interpretación y explicó que la noción de accidente de trabajo no se limita al desarrollo estricto de las funciones contratadas. También comprende determinadas actuaciones que, aunque no constituyan directamente una labor asignada, guardan una relación estrecha con la prestación del servicio.
En ese sentido, la Sala destacó que llegar oportunamente al lugar de trabajo y esperar para ingresar pueden ser comportamientos inherentes a la relación laboral, por lo que deben valorarse dentro de las circunstancias concretas del accidente.
Consideraciones jurídicas sobre el alcance del fallo
A mi juicio, este pronunciamiento pone sobre la mesa una cuestión importante: la forma en que se determina el origen de un accidente puede ser tan relevante como los hechos que lo rodean. Limitar el análisis a verificar si el trabajador estaba dentro de las instalaciones o había iniciado formalmente su jornada puede dejar por fuera circunstancias relevantes para establecer la relación del suceso con el trabajo.
Esto no significa que cualquier accidente ocurrido cerca de la empresa deba reconocerse como laboral. La calificación exige examinar las particularidades del caso y determinar si existe una relación jurídicamente relevante con el trabajo. Por ello, la ubicación del trabajador y la hora del suceso deben valorarse junto con los demás elementos disponibles, sin convertirlos en criterios definitivos por sí solos.
En la práctica, esto exige especial cuidado al investigar los hechos. Los testimonios, los reportes y las demás pruebas pueden resultar determinantes para establecer cómo ocurrió el accidente y qué relación tenía con la actividad laboral. Una evaluación incompleta puede afectar el reconocimiento de las prestaciones a las que tendría derecho el trabajador o su familia.
Más allá del caso concreto, la decisión recuerda que la calificación de un accidente debe estar fundamentada en las circunstancias acreditadas, y no únicamente en criterios formales relacionados con el lugar o el momento en que ocurrió.
Fuente: Sentencia SL852-2026

